'Las sociedades científicas no pueden ser un ente abstracto y superior que solo supervisa. Tienen que bajar al ruedo'
Tras el éxito del Congreso de Sevilla, la Sociedad Española de Fertilidad inicia una etapa histórica bajo el liderazgo de la Dra. Elisa Gil Arribas. Hablamos con la nueva presidenta sobre los pilares de su mandato (2026-2030), la acreditación profesional, el impulso a la ciencia colaborativa y su visión de una SEF que baje al día a día de las consultas y laboratorios.
Por primera vez en la historia de la SEF, una mujer asume la presidencia. ¿Qué importancia cree que tiene este hito y qué impronta personal le gustaría dejar en estos cuatro años?
Dra. Elisa Gil Arribas: Siento que es, ante todo, una evolución natural. Si miramos los datos, el 75% de las socias de la SEF somos mujeres. En los casi 85 años de historia de nuestra sociedad, la transformación ha sido abismal y la especialidad se ha ido feminizado de forma progresiva. Me ha tocado a mí dar este paso, viniendo además de la junta anterior, y me siento muy contenta, satisfecha y orgullosa de haber roto este techo. Pero lo importante es mirar hacia adelante.
La impronta que quiero dejar es la del trabajo bien hecho desde el cariño y el respeto a los socios. Quiero que nos sientan cercanos. Las sociedades científicas no pueden ser un ente abstracto y superior que solo supervisa; tienen que bajar al ruedo, al día a día de las consultas y los laboratorios, y ser una herramienta de utilidad real.
Ha conformado una Junta Directiva con perfiles de gran trayectoria. ¿Qué valores definen a este equipo y cómo responde a las necesidades actuales del sector?
Dra. Elisa Gil Arribas: Es una junta pensada con mucho cuidado y dedicación. Para mí era fundamental contar con un equipo afín a mi forma de ser y trabajar, pero que a la vez cubriera todas las sensibilidades del ecosistema de la reproducción asistida.
Hemos reunido a profesionales de la clínica y del laboratorio; a personas implicadas en la ciencia en primera línea, que están en su día a día en el laboratorio, expertos en ICSI y en evaluación de embriones. Pero también hemos buscado diversidad en el modelo de gestión: hay representación de centros familiares y pequeños, de grandes grupos de capital privado o fondos de inversión, y por supuesto, de la sanidad pública. Esta transversalidad nos va a permitir entender y defender los problemas de cualquier socio, trabaje donde trabaje.
Si nos planteamos este primer año de mandato, ¿cuáles son las prioridades más urgentes de la Junta?
Dra. Elisa Gil Arribas: Lo más inmediato en nuestro cronograma es poner en marcha los servicios de utilidad directa para el socio y arrancar el programa de certificación. Queremos desplegar de forma prioritaria la plataforma SEF Responde para la resolución de casos complejos, junto a los comités de asesoría ética, genética e investigación traslacional.
Por supuesto, mantendremos el motor de la formación continua potenciando los campus, el congreso nacional y las jornadas de los Grupos de Interés. Sin embargo, queremos promover nuevos formatos educativos: apostaremos fuerte por los webinars, programas de mentorías para los más jóvenes y fórmulas de aprendizaje híbridas y online.
Ha mencionado el programa de certificación como una prioridad. ¿Por qué es una prioridad y qué supondrá para los asociados?
Dra. Elisa Gil Arribas: El desarrollo de un programa de acreditación profesional es una deuda histórica que la SEF tiene con sus asociados. Queremos estructurar un sistema de certificación oficial al estilo del que ya tienen sociedades como ESHRE o los estándares americanos.
Necesitamos que nuestros profesionales cuenten con un aval documental e institucional sólido que reconozca su cualificación y los haga más fuertes, tanto dentro de nuestro país como a la hora de trabajar fuera de nuestras fronteras.
La desigualdad en el acceso a los tratamientos según la comunidad autónoma es una realidad compleja en España. ¿Cómo va a abordar la SEF la inequidad reproductiva?
Dra. Elisa Gil Arribas: Es uno de los grandes retos políticos y sociales de esta junta. Somos plenamente conscientes de que vivimos en un país con 17 administraciones autonómicas y que existen diferencias de acceso evidentes. La junta anterior inició el desarrollo de un "mapa de calor" para diagnosticar de forma precisa el estado de la cuestión en cada región; nuestro objetivo inmediato es terminarlo. Queremos elevar estos datos a las autoridades y sentar en una mesa interterritorial a los diferentes administradores para buscar un consenso que equipare los derechos de las usuarias de la medicina reproductiva en toda España.
En el plano estrictamente científico, usted defiende un concepto muy interesante: la "ciencia colaborativa". ¿En qué consiste?
Dra. Elisa Gil Arribas: Consiste en democratizar la investigación. Si no intervenimos, corremos el riesgo de que solo los grandes grupos —que cuentan con potentes estructuras logísticas y apoyo para farragosos trámites burocráticos— lideren la producción científica. Pero las buenas ideas no tienen exclusividad; están en todas partes, tanto en centros pequeños como en los grandes.
Desde la SEF queremos actuar como un facilitador burocrático y técnico, ayudando a crear alianzas y coaliciones científicas plurales. Si unimos el talento de diferentes grupos de investigación, la ciencia reproductiva española será mucho más plural y, en consecuencia, mucho más potente.
¿De qué manera se reforzará la colaboración institucional con otras sociedades médicas, tanto nacionales como internacionales?
Dra. Elisa Gil Arribas: A nivel nacional, la consigna es trabajar de la mano y en paralelo con nuestras sociedades hermanas, de forma muy directa con ASEBIR y la SEGO. Compartimos los mismos especialistas y los mismos fines; por tanto, debemos generar protocolos clínicos comunes, estándares de calidad unificados y dar respuestas conjuntas a los problemas médico-legales que afrontamos en el día a día.
A nivel internacional, España es una potencia mundial indiscutible en medicina reproductiva. Debemos ejercer ese liderazgo manteniendo una voz fuerte en Europa (ESHRE) y en la sociedad americana (ASRM). También reforzaremos de manera muy especial nuestro papel dentro de FIBARH (Federación Iberoamericana de Reproducción Humana). Queremos que la SEF siga siendo el espejo y la referencia científica para todos los países de Iberoamérica. Ya tenemos la vista puesta en citas internacionales clave, como el congreso de la Asociación Mexicana en julio y nuestra representación en la Federación Internacional de Sociedades de Fertilidad (IFFS) en Australia en 2027.
Para concluir, Dra. Gil, ¿qué mensaje final le gustaría trasladar a todos los miembros de la SEF que inician este viaje con ustedes?
Dra. Elisa Gil Arribas: Mi primer mensaje es de profundo agradecimiento por la confianza que han depositado en este equipo para abrir una nueva era. Nos vamos a dejar la piel para cumplir con el programa comprometido. Habrá errores, y habrá cosas que siempre se puedan mejorar; pero cuando un equipo trabaja con honestidad, dedicación y buscando dar su mejor versión por y para sus socios, los resultados llegan. Nos espera una etapa apasionante.


