Luis Martínez Granados
Vocal
Biografía
Nací en Granada en 1990, entre tapas, historia, sierra, costa, bajo la mirada de una Alhambra que nunca duerme. Me lancé a estudiar Farmacia, quizás pensando que los remedios también podían curar las preguntas. La farmacia comunitaria fue mi primer escenario profesional: una trinchera cotidiana donde el dolor tiene nombre, rostro y receta. Me gustó. Pero algo en mí, me empujó hacia la investigación. Me matriculo en un máster y como ocurre con los giros verdaderamente importantes de la vida, fue el azar quien me llevó a hacer prácticas en un laboratorio de reproducción asistida.
Y allí, entre frascos de recogida, placas y embriones, comprendí que algunos nacimientos no ocurren en cunas, sino en vocaciones
Me enamoré de este mundo. Me doctoré en Biomedicina, también en Granada. Desde 2019, resido en Alcalá de Henares. Una ciudad de letras donde he vivido los años más intensos de mi historia personal, el lugar donde dejé de hablar solo en singular para formar un plural que lo cambia todo. Porque además de trabajar, he aprendido a construir una familia.
Mi actividad profesional como embriólogo clínico se inicia, en 2015, en la Unidad de Reproducción del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada, donde me formé gracias a una beca de la Fundación para la Investigación Biosanitaria de Andalucía Oriental. Aquella etapa configuró de manera decisiva mi visión profesional, basada en el rigor técnico, la estandarización de procedimientos y la convicción de que la calidad no es un objetivo abstracto, sino una responsabilidad diaria del laboratorio frente a pacientes, clínicos y la sociedad en general. Tras esta primera etapa, continué mi desarrollo profesional en INEBIR (Sevilla), consolidando competencias técnicas en un entorno de alta exigencia asistencial. En 2019, me incorporé al Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares como embriólogo clínico y, desde 2020, ejerzo como director del laboratorio de reproducción humana asistida, coordinando la actividad técnica y organizativa del laboratorio y trabajando de codo a codo con mis compañeros en todas las actividades asistenciales.
A lo largo de mi trayectoria he mantenido una implicación constante con las sociedades científicas involucradas en el estudio de la fertilidad, especialmente en el ámbito de la calidad, participando de forma activa en grupos de trabajo, comités y actividades formativas. Desde esta perspectiva, considero que mi perfil aporta a esta candidatura una mirada sólida desde el laboratorio, con la calidad como eje vertebrador de la actividad asistencial.
Así como una visión transversal del funcionamiento de las unidades de reproducción, de sus dificultades reales y de las oportunidades de mejora con un enfoque constructivo y colaborativo.
Creo firmemente en una sociedad científica que integre de forma equilibrada a clínicos y laboratorio, que refuerce el consenso, la formación y la transparencia, y que siga siendo un referente técnico y ético tanto a nivel nacional como internacional.
El interés en participar en este proyecto nace de un compromiso personal y con la propia SEF, a la que he estado vinculado durante años. Afronto esta iniciativa con respeto, espíritu de servicio y la voluntad de contribuir, desde el trabajo riguroso y el diálogo, al fortalecimiento de la SEF como espacio común de conocimiento, calidad y cohesión profesional.


