El endometrio fino en Reproducción Asistida
El endometrio persistentemente fino es uno de los desafíos más complejos en medicina reproductiva, y afecta tanto a ciclos de transferencia embrionaria como a tratamientos de fecundación in vitro.
Este problema, que se presenta cuando el grosor endometrial no alcanza los valores considerados óptimos para la implantación, ha sido objeto de múltiples estrategias terapéuticas sin que hasta ahora existiera un consenso claro sobre su abordaje.Con el fin de ayudar a los profesionales a profundizar en este campo, el Grupo de Interés en Patología Benigna de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) ha elaborado una guía clínica, titulada Endometrio Fino en Reproducción Asistida 2024.
Esta guía, disponible para su consulta aquí, aborda el manejo del endometrio fino y analiza de forma exhaustiva las distintas opciones terapéuticas disponibles. El documento está fundamentado en el sistema GRADE (Grading of Recommendations, Assessment, Development and Evaluation) y proporciona orientación práctica, así como recomendaciones sobre qué estrategias son realmente efectivas y cuáles no tienen beneficios demostrados.
Una de las aportaciones más significativas de la guía es la definición precisa del endometrio fino: aquel con un espesor menor a 7-8 mm en el día de administración de HCG o inicio de progesterona en ciclos de transferencia embrionaria. Este criterio estandardizado elimina la ambigüedad que tradicionalmente ha rodeado el diagnóstico.
Las causas más frecuentes del endometrio fino incluyen adherencias intrauterinas (síndrome de Asherman), legrados repetidos, infecciones uterinas, anomalías congénitas y alteraciones hormonales. En este sentido, la guía recalca que la identificación y tratamiento de estas causas subyacentes es el primer paso para el manejo de los casos.
Abordaje terapéutico del endometrio fino
Además de algunas recomendaciones en relación a la terapia hormonal, la guía realiza un exhaustivo análisis de las terapias emergentes, que han generado expectativas en este campo, concluyendo que estas opciones no resultan superiores a los protocolos convencionales para incrementar el espesor endometrial.
Sin embargo, existe una excepción notable en este panorama: el plasma rico en plaquetas (PRP). Y es que los estudios preliminares sugieren que podría incrementar el grosor endometrial y mejorar las tasas de gestación clínica -si bien los expertos advierten que la evidencia aún requiere de estudios más amplios y rigurosos.
Seguimiento del embarazo
Otro aspecto crucial son las implicaciones del endometrio fino más allá de la implantación, ya que esta condición se asocia con un mayor riesgo de complicaciones obstétricas y perinatales, incluyendo trastornos hipertensivos del embarazo, parto pretérmino o bajo peso al nacer. Y esta información es fundamental para el asesoramiento integral de las pacientes y la planificación del seguimiento de su embarazo.
Todas estas recomendaciones proporcionan una hoja de ruta clara para el manejo de una condición que tradicionalmente ha generado incertidumbre entre los especialistas. Además, al establecer qué intervenciones no resultan efectivas, el documento permite evitar tratamientos innecesarios y optimizar recursos clínicos.
Para los profesionales que se enfrentan al desafío del endometrio fino, esta guía de la SEF constituye una herramienta valiosa para un abordaje más racional, eficiente y basado en la mejor evidencia disponible.



